viernes, 12 de mayo de 2023

25. EL SANTUARIO IBERO-ROMANO DE LA MONTAÑA FRONTERA (SAGUNTO)

 

Fragmentos de pedestales en la Montaña Frontera

El yacimiento del Santuario Ibero-Romano de la Montaña Frontera está situado a 9 Km al norte de Sagunto sobre una cima denominada la Montaña de la Frontera (378m) desde donde se dominan: al norte la Sierra de Espadán, al noreste la Comarca de la Plana y al sur el Valle de Segó hasta Sagunto, ciudad de la cual seguramente dependería. Se puede acceder desde el PRV-139 que se inicia en la Font de Quart de les Valls o a través del Pico Contienda desde el Término Municipal de La Vall d'Uixó. Los vecinos de la zona suelen referirse a este lugar como "el poblado ibérico" al desconocer el verdadero origen de los vestigios. Desgraciadamente, del santuario no quedan estructuras que lo hagan reconocible y se nota que el expolio y la desidia han hecho mella en este yacimiento histórico. Los hallazgos arqueológicos de este santuario se pueden visitar en el Museo Histórico de Sagunto.

Loma de la Montaña de la Frontera

El Santuario Ibero-Romano de la Frontera fue construido para dar culto al dios romano Liber Pater, ya que está documentado a través de las inscripciones votivas dedicadas a esta divinidad. En este santuario se hallaron diversas inscripciones ibéricas sobre soportes de tipología romana, destacando un pedestal con la inscripción Bocon que se ha interpretado como el nombre de un dios ibérico relacionado con el dios Liber Pater romano. Tanto la figura del Liber Pater romano como el Bocon ibérico, se corresponden con una divinidad de carácter solar, un dios protector de la fecundidad y vinculado al nacimiento, el crecimiento y la muerte que aseguraba la fertilidad y la procreación en toda la naturaleza. Con el tiempo entra en contacto con otras culturas llegando a identificarse con el dios Baco/Dionisos griego, el dios del vino. Veamos a continuación algunas citas de varios autores que han escrito sobre el Santuario Ibero-Romano de la Frontera.

Cima de la Montaña Frontera donde se halla el yacimiento

“Según las fuentes, el yacimiento se conoce desde principios del siglo XIX. Inédito, fue reconocido por un vecino de la población de Quartell en 1802 y divulgado por los escritos de B. Ribelles (s.f.; 1820), quien lo había visitado en 1804. J. B. Figols, cura de Almenara, y V. Daniel, médico de la misma localidad, realizaron otra visita en 1818. En la bibliografía no se vuelve a mencionar el lugar hasta un siglo después, en un estudio sobre la diócesis valenciana en el cual se publicaron las lápidas de B. Ribelles (Sanchís, 1920). Las inscripciones fueron el tema de estudio de las primeras notas que se realizaron sobre el yacimiento, dentro del impulso que había adquirido el estudio de los restos epigráficos en los últimos años del siglo XIX. Por su parte, P. Beltrán (1951) examinó las lápidas, las “ruinas devastadísimas” de un edículo y, junto a las inscripciones latinas también hizo referencia a la existencia de un epígrafe ibérico, citando de nuevo a B. Ribelles". (Melchor et alli, 2021)

Cima de la Montaña Frontera donde se halla el yacimiento

"Poco tiempo después, D. Fletcher (1955) publicó una breve noticia sobre Montaña Frontera en la línea del trabajo llevado a cabo por P. Beltrán y E. Pla, su compañero en el SIP (Pla, 1957: 213; 1963: 38). El año siguiente, S. Bru (1958), cronista de la localidad y académico, mencionó de nuevo el yacimiento sintetizando la información de los autores anteriores. Los hallazgos efectuados en este lugar, como se ha comentado, se refieren especialmente a las inscripciones latinas. Desde el descubrimiento de la dedicación a Liber Pater en la que consta que los duunviros Fabius Felix y Fabius Fabianus se ocuparon de hacer una acción, que no conocemos, encargada mediante un decreto del senado de Saguntum (Corell, 2002: nº 365), no ha dejado de llamar la atención de los investigadores”. (Melchor et alli, 2021)


Conjunto de 9 exvotos masculinos de bronce del siglo I a.C. procedentes de la Montaña Frontera (Museo de Histórico de Sagunto)

“Dentro de la provincia tarraconense, el principal foco de culto a Liber Pater (principal foco de Hispania en general) parece ser el santuario de la Montaña Frontera, único hallado en Hispania por el momento dedicado a esta divinidad, en el término municipal de Saguntum, a unos 10 km al norte de esta importante colonia. Al margen de los epígrafes, en esta zona se han hallado diversas aras votivas, hermata báquicos, mosaicos, estatuillas de Baco, un edículo y un santuario dedicado al dios en la propia Montaña Frontera. ¿Se le erige protector de toda una explotación vinícola? Se sabe que la región de Sagunto está a fines del Siglo I plantada de viñedos, y que la vid es una de las grandes riquezas de Voconius Romanus, amigo y correspondiente de Plinio el Joven y uno de los hombres más influyentes y poderosos en la aristocracia urbana de comienzos del Siglo II. Esta zona saguntina fue rica en viñedos, aunque su vino no era de gran calidad. En efecto, el vino de Saguntum exportado a Roma desde época augustea es citado por Juvenal y Frontón como vino de baja calidad. Durante el Siglo II ha podido haber un incremento de producción vinícola en esta zona, coincidente con una época de mayor bienestar y de mayor exportación a Roma de su vino. En el Siglo II el único vino español mencionado en la literatura es precisamente el de Sagunto”. (Hoyo, 1992, pag. 71-72).

Fragmentos de pedestales de Pedra de Sagunt

“El estado pésimo de conservación de la mayor parte de las inscripciones, hechas por incisión superficial sobre caliza local, unido a su carácter rústico, hacen que sólo en tres ocasiones pueda leerse LIBERO PATRI y en dos LIBERO. En definitiva, diremos que los epígrafes de la Montaña Frontera pueden dividirse en algunos de más calidad como aras y pedestales mejor labrados y con letras capitales de mayor o menor uniformidad, y en fragmentos de aras y placas con incisión y lectura defectuosa e incompleta, en los cuales no aparecería por lo general, ni el nombre del dedicante, sino una mera estructura LIBERO VSLM. El soporte tiene por materia la Pedra de Sagunt de caliza azulada en la mayor parte de los casos. Dada la gran diferencia con la piedra de la propia Montaña Frontera, clara y frágil, no parece verosímil el autoabastecimiento de piedra con la localización de un taller epigráfico anexo al santuario. Más bien hay que pensar en el remonte de los soportes hasta la cima, lo cual viene apoyado por su pequeño tamaño. (García Sanz,1991, pag. 177-179).

Fragmentos de pedestales de Pedra de Sagunt

"Un segundo planteamiento se refería a la existencia de un santuario a Liber en la cima de esa elevación (378m) de difícil acceso. No ya sólo los primeros exploradores de la zona, como J.B.Fígols y V.Daniel en 1818, B.Ribelles, que transmite los descubrimientos de los anteriores, en 1820 y P.Beltrán en 1951, sino el propio Corell afirma que en la actualidad puede apreciarse la planta de un aediculum, consagrado a Baco por las inscripciones allí halladas. Todo ello cuenta con el inconveniente de que las excavaciones se han llevado a cabo desde un comienzo de modo muy asistemático, hasta el punto de afirmar Corell que “en la Montaña Frontera se han removido todas las piedras, pero no se han hecho nunca excavaciones”, lo que nos impide hoy ver algo en esas ruinas. Esto nos lleva a considerar que ese lugar debía ser desde antiguo un centro cultural, no sólo por su disposición natural de elevación sobre una fértil llanura, sino por los hallazgos que en lengua ibera, datados del Siglo III a.C. han aparecido junto al aediculum. Los romanos oscilan entre el Siglo I y el III d.C. No parece, pues, posible una convivencia de cultos sino más bien una suplantación, que viene propiciada por el conocimiento del nombre de la divinidad ibérica Ildubocon. (García Sanz,1991, pag. 177-179).

Vista sur hacia Sagunto con el Valle de Segó en primer término

“En la cima de la Montaña Frontera se encuentra un yacimiento que, por los restos materiales hallados en él, en su mayoría inscripciones latinas de carácter votivo, se ha determinado como un santuario, con un período de actividad que abarca la época iberorromana llegando hasta el Bajo Imperio. El yacimiento está emplazado en la cumbre de una montaña denominada Montaña Frontera, que se eleva a 378 m de altura sobre el nivel del mar y se sitúa en el término municipal de Sagunto (Valencia). Las primeras noticias relacionadas con los hallazgos pertenecientes a este emplazamiento se dan a comienzos del siglo XIX. Desde este momento hasta la fecha se sucederán diversas publicaciones que giran en torno a dos ejes principales, uno dedicado a elaborar una recopilación del material epigráfico y otro canalizado a explicar y verificar el yacimiento como un santuario dedicado al culto de Liber Pater y, anteriormente, a una divinidad indígena de época ibérica”. (Nicolau, 1998, pag.25)

En la parte izquierda hay objetos votivos de bronce procedentes de la Montaña Frontera (Museo Histórico de Sagunto)

“El yacimiento de la Montaña Frontera es un espacio sacralizado situado en un lugar alto donde existe una actividad cultural desde una época temprana para el mundo romano, siglo I a.C., y que continúa sin interrupción hasta el siglo II d.C. Su origen ibérico es difícil de determinar ante la falta de datos materiales que lo confirmen, pero como veremos a continuación, podríamos estar ante un lugar de culto de origen ibérico que se sincretizó en un culto de carácter romano. Liber Pater es ciertamente el dios adorado en este lugar, ya que encontramos numerosas inscripciones votivas con su nombre que lo confirman. Su nombre no es siempre el mismo pues, aunque es más frecuente el de Dionisos, también se le llamó Baco. Para los cultivadores era el dios de la fecundidad agrícola, debiéndole a él el arte de cultivar la viña y los árboles frutales”. (Nicolau, 1998, pag.26)


Cima de la Montaña Frontera con el Mar Mediterráneo al fondo

“En total, los signos ibéricos aparecen en treinta y nueve fragmentos de piedra, en dos casos sobre cerámicas. Lo que dicen estas inscripciones parece algo reconocido que Bokon pudiera ser el nombre de una divinidad indígena que era adorada en este lugar. Estamos ante un santuario donde debía existir una divinidad ibérica, a la cual se rinde culto a través de unas ofrendas votivas durante la romanización, y es seguro que a partir del siglo I d.C. se adora a un dios romano por medio de inscripciones latinas sobre el mismo tipo de soporte. En la Montaña Frontera estaríamos ante un fenómeno de sincretismo en donde la divinidad ibérica indígena sería reemplazada con el tiempo por Liber Pater. La continuidad cronológica en las ofrendas epigráficas, junto con el carácter del territorio saguntino como una zona agrícola y la situación destacada del santuario en lo alto de una montaña dominando todo el territorio, además de considerar a Liber Pater como dios protector del viñedo saguntino, lleva a interpretar que allí se adoró a una divinidad relacionada con la fecundidad de los campos”. (Nicolau, 1998, pag.40-42)

Fragmentos de cerámica

Liber Pater fue objeto de culto en el santuario que ocupó la cima de la Montaña Frontera en el límite norte del término de Sagunto, que se conoce al menos desde el siglo XVIII, pero que nunca ha dispuesto de un estudio minucioso de sus hallazgos afectados por el expolio durante demasiados años. Pese a ello se sabe que la cima de la montaña estaba ocupada en época romana por un edículo o templete de planta rectangular, que había una densidad alta de dolias y de ánforas al exterior de ese edificio así como también una cierta concentración de inscripciones, de las que se tienen catalogadas unas 40 grabadas sobre pedestales y sobre aras, generalmente en latín pero con alguna dedicatoria en ibérico coetánea de las anteriores y una con dos líneas en cada grafía, reflejo de la heterogeneidad de los que lo frecuentaban. (Aranegui, 2004, pag. 226-227).


Área excavada de la Montaña Frontera

En 2021 se publicó un artículo de Melchor et allí donde se informaba de los resultados de una campaña de excavaciones arqueológicas en el Santuario de Montaña Frontera realizadas en agosto de 2017. Por desgracia, el yacimiento se encuentra muy erosionado, prácticamente sin potencia estratigráfica debido tanto a las continuas y fuertes rebuscas clandestinas de las que ha sido objeto la zona, así como consecuencia de fenómenos naturales. Se realizó una prospección superficial donde se recogieron 53 fragmentos cerámicos, prevaleciendo los materiales de época romana. Después, se realizaron dos sondeos estratigráficos registrándose distintos materiales cerámicos que presentaban una notable heterogeneidad cronocultural, pero ninguna estructura constructiva. A continuación, podemos ver un resumen de la historia del yacimiento publicada en ese artículo.

Sillar de piedra tallada

DESARROLLO CRONOLÓGICO DEL YACIMIENTO

Época ibérica

“Los fragmentos de cerámica fenicia son los materiales que ofrecen mayor antigüedad (Civera, 2014-15: 153-154), a los que hay que añadir las ánforas púnico-ebusitanas PE16 (Nicolau, 1997: 15-32, 41). Por su parte, los fragmentos de cerámica ibérica y los textos epigráficos apuntan sobre todo al ibérico tardío. Atendiendo al conjunto epigráfico recuperado en Montaña Frontera, se ha propuesto que la divinidad ibérica podría ser Tu, deidad relacionada con la fecundidad de los campos (Civera, 2014-15); o quizá Ildutacon/Ildubocon (Silgo, 1986), también de carácter fecundador. En este sentido, la forma Bocon documentada en tres de los epígrafes ibéricos hallados en Montaña Frontera correspondería al nombre del dios indígena allí venerado cronología que está también abalada por la cerámica itálica. En esta fase probablemente el asentamiento tiene ya una connotación sacra”. (Melchor et alli, 2021)

Sillar de piedra tallada

Época romana

“A la época romana se atribuyen los restos muy derruidos de una posible construcción realizada con sillares. La bibliografía hace referencia a tambores de columna, frisos y un capitel jónico, construcción para la que Bartolomé Ribelles sugirió una planta redonda (Ribelles, 1820). De esta época hay abundantes inscripciones de carácter votivo, incluso se habla de la existencia de un taller lapidario (Beltrán Villagrasa, 1951: 247)”. (Melchor et alli, 2021)

Edad Media

“Algunos fragmentos cerámicos, especialmente de jarras, permiten confirmar la existencia en este lugar de un yacimiento de época andalusí. Para esta etapa se ha sugerido que pudo existir en la cima un taller de falsificación de moneda, el cual aprovecharía el bronce de las estatuillas ofrecidas como exvotos como materia prima para la acuñación (Civera, 2014- 15: 151)”. (Melchor et alli, 2021)

Vista al norte con la Sierra de Espadán

MONTAÑA FRONTERA, ESPACIO DE CULTO

“La función de culto de Montaña Frontera está evidenciada por las inscripciones y estatuillas de bronce con sus correspondientes pies de piedra, elementos que con toda lógica han sido los hallazgos más destacados por la historiografía y que anuncian el carácter sacro del lugar. A ello se uniría el valor ritual que poseen los depósitos de monedas localizados en el yacimiento. Se trataría pues, de un espacio sagrado, construido o no, que por su situación en alto tendría un carácter de control del territorio”. (Melchor et alli,2021)


BIBLIOGRAFÍA
ARANEGUI GASCÓ, Carmen (2004), Sagunto - Oppidum, emporio y municipio romano, Edicions Bellaterra, Barcelona.
GARCÍA SANZ, Oscar (1991), Liber Pater epigráfico en Hispania: Textos y contexto religioso. Espacio Tiempo y Forma Serie II, Historia Antigua (4) Disponible en http://revistas.uned.es/index.php/ETFII/article/view/4174
HOYO CALLEJA, Javier del (1992) Revisión de los estudios de Liber Pater en la epigrafia hispana. Universidad Autónoma de Madrid.
MELCHOR MONSERRAT, José Manuel; OLIVER FOIX, Arturo; LEDO CABALLERO, Antonio Carlos y BENEDITO NUEZ, Josep. (2021), Excavaciones arqueológicas en el santuario de Muntanya Frontera de Sagunto (Valencia): resultado de la campaña de 2017. Sautuola XXVI Revista del Instituto de Prehistoria y Arqueología. Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria.
MUSEO HISTÓRICO DE SAGUNTO
NICOLAU VIVES, Mª Rosario (1998) Un santuario iberorromano saguntino situado en la Montaña Frontera (Sagunto, Valencia). Grupo de Investigación HUM-236
Páginas de Internet consultadas:


24. LA ERMITA DE SAN ANTONIO (BECHÍ)

 

La Ermita de San Antonio de Bechí

Bechí (oficialmente en valenciano Betxí) es un municipio de 5.600 habitantes situado entre la Sierra de Espadán y la llanura de La Plana Baixa, al sur de la Provincia de Castellón. Uno de sus monumentos más relevantes es la Ermita de San Antonio, situada a 3 km al Este de la población sobre la Muntanyeta de San Antonio, de 140 metros de altura. Se trata de un mirador privilegiado de la comarca, ya que es bien visible e identificable desde cualquier punto de su entorno. Las fiestas en honor al santo patrón de Bechí se celebran el 17 de enero, con una romería. La Ermita de San Antonio es un templo católico catalogado como Bien de Relevancia Local BRL. Diversas excavaciones arqueológicas han sacado a la luz estructuras arquitectónicas de la Edad del Bronce y de época ibérica. Destacan restos de cerámica, muelas, materiales de hierro y bronce, pero sobre todo un bronce con escrituras de 78 cm. Posteriormente fue ocupada por romanos y árabes. Con la conquista cristiana, Viciana, en su crónica, sitúa aquí el Puig de Pasqües desde donde el Rey Jaime I dirigió la conquista de Onda.

La torre defensiva

La Ermita de San Antonio data del Siglo XVI ya que los primeros documentos se remontan a este siglo. Fue remodelada en el Siglo XVII y ha sido restaurada recientemente. Junto con la ermita se encuentra la Casa del Ermitaño y una hospedería que actualmente se usa como restaurante. Está adosada a los restos de una torre defensiva o pequeña fortificación medieval, que todavía se distingue en la parte trasera. La planta del templo es rectangular con la hospedería en el lateral derecho, y el lateral izquierdo exento en el que quedan a la vista los contrafuertes con tejadillos. Por su parte, en la zona trasera puede verse como sobresale una sacristía que acaba en una cubierta independiente de la principal, que es de tejas y a dos aguas. La fábrica es de mampostería sin contar con enlucido, cosa que otorga al edificio un aspecto considerablemente rústico, en el que destacan los sillares que refuerzan las esquinas.


Marca de Federo

La fachada principal es lisa presentando como única decoración un frontón triangular que se ve truncado por el hastial que da lugar a la espadaña en la que se coloca una sola campana. Presenta una puerta adintelada de madera que se enmarca en una portada de forma rectangular con amplias e irregulares dovelas, que se abre en un espacio más reducido de una antigua puerta principal de acceso, en forma de arco de medio punto, que llegaba hasta más allá del actual dintel. Y un pequeño retablo cerámico en la que se representa al santo titular de la ermita. En los laterales de la entrada se observan dos Marcas de Federo, que, entre otras explicaciones, parece que eran las marcas que los pastores hacían en los lugares destacados, cercanos a los azagadores, veredas, vías pecuarias o cañadas reales, por los que pasaban con sus ganados. Se pueden encontrar entre el sur de la provincia de Teruel y Castellón y son marcas que están grabadas sobre los sillares y tienen forma de “A” con una cruz punteada arriba.

La Muntanyeta de Sant Antoni

LA GUERRA CIVIL EN LA ERMITA DE SAN ANTONIO
Durante la Guerra Civil Española, la Ermita de San Antonio fue escenario de cruentos combates entre las tropas nacionales y republicanas. Tras la toma de Castellón en 14 de junio de 1938, el Ejército del Norte nacional compuesto por el Cuerpo de Ejército de Galicia al mando del General Aranda (en el que estaban incluidas la 4ª División de Navarra del General Camilo Alonso Vega, la 55 División del Coronel Enrique Adrados y la 84 División del Coronel Alfredo Galera), y el Destacamento de Enlace del General García-Valiño estaban situados frente a Bechí. Veamos cómo se desarrollaron las operaciones militares.

La Sierra de Espadán vista desde la Ermita de San Antonio

“El 29 de junio se había llegado por el ala izquierda del despliegue nacional a una situación extraordinariamente tensa, al frenarse de impresionante manera el avance de las divisiones de Aranda y García-Valiño, con resistencias, como la montada en torno a Bechí, auténticamente heroicas. La progresión resultaba lenta, difícil y muy cara en vidas humanas, Y aún quedaba enfrente la poderosa Sierra de Espadán, que anunciaba ser una barrera infranqueable. Pero al día siguiente, 30 de junio, la 4ª División, tras un brevísimo descanso en la inmediata retaguardia, entraba de nuevo en fuego, ocupando todo el macizo situado al Norte de la carretera que desde Artana lleva a la de Bechí-Villavieja. La resistencia opuesta se alzó encarnizada y una loma (Solaig) se perdió y recuperó hasta tres veces. La maniobra de la 4ª División creó una situación insostenible para las fuerzas que defendían Bechí, disputada localidad que el 1 de julio era ocupada por la 55 División, la cual alcanzaba, además la Ermita de San Antonio; las bajas hechas al enemigo en las dos jornadas por las fuerzas de las Divisiones 4ª y 55 sumaban cuantiosas cifras (139)”. (Martinez Bande, pag. 164,165)

El Vértice Solaig visto desde la Ermita

“Durante estos días solo es posible mantener la ofensiva de las tropas franquistas por el sector de Onda-Bechí. Con el desplazamiento hacia el oeste de la 84 División para colaborar con la toma de Onda se obliga a que la 55 División, hasta ahora en funciones de reserva y en periodo de recuperación, pase a ocupar una parte del frente, situándose ante las defensas republicanas de Bechí. Durante el día 29 de junio las Peñas Aragonesas son atacadas por dos veces (por la 84 División), hasta que al final de la jornada, la 32 Brigada republicana se retira de las posiciones defensivas. Con el dominio de Viñas de Piquer y las Peñas Aragonesas, la 55 División se prepara para cerrar el cerco de Bechí, presionando por el sureste y atacando el Vértice Solaig, última altura cuyo dominio asegura el total control de esta población. Mientras este ataque se producía, la 4ª División, que hasta entonces había permanecido en actitud defensiva, entra de nuevo en combate y ataca la Gorreta, bastión situado al norte de Solaig y que mantenía abiertas las vías de comunicación de los defensores de Bechí con su retaguardia situada hacia el este, de manera que tuvieron que replegarse ante el peligro de ser copados. El 1 de julio, Bechí y la Ermita de San Antonio son ocupados definitivamente por la 55 División”. (Galdón, Edelmir, pág. 154-156)

La Ermita de San Antonio

“Como la 55 División era incapaz de cerrar el asedio sobre Bechí y rendir a sus defensas, tuvo que incorporarse el 29 de junio como refuerzo la 4ª División, que hasta entonces había permanecido en la reserva; se situó entre las divisiones 84 y 55, en la zona de avance al sur de Bechí, cerca de la carretera de Artana. El 30 de junio se lanzan simultáneamente fuertes ataques en varias direcciones y la 4ª División atraviesa la carretera Artana-Bechí y se sitúa en las primeras alturas inmediatas, al mismo tiempo que una agrupación, partiendo de Les Mallaes, asalta por la Gorreta el Vértice Solaig, donde la 70 División republicana apura con duros combates las últimas horas de permanencia en este frente. Las consecuencias de esta maniobra envolvente de la 4ª División sobre la posición dominante en el Sur de Bechí no se hacen esperar, y las defensas de este pueblo, ante el temor de ser copadas se repliegan hacia el Este, maniobra que es posible gracias a que las unidades acantonadas en la Ermita de San Antonio resisten durante unas horas los ataques de la 55 División, que desde el Noreste pretende avanzar y tomar contacto con las fuerzas de la 4ª División, cerrando la vía de evacuación de los restos que quedaban de la 70 División republicana. Las pérdidas republicanas fueron considerables, dejando constancia con ello de la voluntad del Ejército Popular de resistir sobre el terreno”. (Galdón, Edelmir, pág. 165-166)

BIBLIOGRAFÍA
GALDÓN, Edelmir (2010), La batalla por Valencia, una victoria defensiva. 2ª Edición revisada, Publicacions de la Universitat de Valencia.
FUERTES, Juan (2004), El Término Municipal de Vall de Uxó – El patrimonio rural no catalogado, Associació Arqueològica de La Vall d’Uixó.
FUERTES, Juan y MALLENCH, Carlos (2012), La Batalla Olvidada - Claves de la Batalla de Levante. Segunda Edición 2020 Divalentis.
MARTINEZ BANDE, José Manuel (1977), La Ofensiva sobre Valencia. Librería Editorial San Martín.
Panel informativo de La Muntanyeta de Sant Antoni.
Páginas de Internet:

64. SENDERISMO EN EL CASTELL D’UIXÓ (LA VALL D’UIXÓ)

   El domingo 20 de diciembre de 2020 se ha celebrado una excursión senderista organizada por la  SOCIETAT D’AMICS DE LA SERRA ESPADÁ  (SASE...