miércoles, 17 de mayo de 2023

46. LA PLAZA DE LA ASUNCIÓN (LA VALL D’UIXÓ)

 

La Plaza de la Asunción (parte occidental)

La Plaza de la Asunción está situada delante de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, que es la sede parroquial histórica del Poble de Baix de La Vall d’Uixó. A la plaza se puede acceder por el sur desde la Avenida Corazón de Jesús por la Calle Ramón y Cajal (antigua Calle del Abeurador) y también por la calle Pio XII. Por el oeste se accede desde del centro de la población por la Calle Benissahat, por el este desde la Plaza dels Xorros por las calles Ricardo Corbín (calle de la Fuente) y Jacinto Benavente (calle Carnicería Vieja) y desde el norte por la Calle de la Asunción (calle del Empedrat). Precisamente, esta última calle fue empedrada por el alcalde Joaquín González Esbrí durante la República, quien cubrió los costes.

La Plaza de la Asunción (parte oriental)

En el sector occidental de la plaza estuvo emplazada una necrópolis musulmana de la alquería de Benissahat desde la Baja Edad Media. Dentro de ella se excavó una tumba de los siglos XII o XIII. Se trata de un esqueleto correspondiente a un individuo adulto de edad superior a 40 años. Los materiales cerámicos que sellaban la cubierta de la sepultura corresponden a una cronología entre los siglos XI y XII. A partir de 1609, con la expulsión de los moriscos y la llegada de los nuevos pobladores cristianos, empezaron las transformaciones que dieron a la Plaza de la Asunción su aspecto actual, con la construcción de la Iglesia y de varias casas señoriales, además de una balsa de riego. El 27 de julio de 1613 en uno de los primeros establecimientos se asignaba a Francisco Juan Palau una casa en la plaza de Benissahat, frente a la iglesia. El Poble de Baix se formó a finales del siglo XVII a partir de la unificación de las alquerías Benissahat y Zeneta después de la expulsión de los moriscos.

“En la plaza de la Asunción, frente a nuestra Parroquial Iglesia, hay una casa grande de dos pisos y seis balcones. En la parte superior del dintel del balcón central del segundo piso destaca el escudo condal de los Ripalda. Junto a esta casa, y en su parte de Oriente, existía otra casa que todavía se conserva en pie, transformada y destruida por la guerra última, en donde había un Casino de Labradores apodado el “Manoll”, sin duda porque allí acudían los labradores en días lluviosos con sendos manojos de esparto, con el que hacían trenza y cordel para fabricar sus “espardenyes”. En aquella casa nació el que esto escribe, viviendo en ella los primeros años de su infancia”. (Francisco Fuertes Antonino 1949, Recuerdos, Assumpta)

La Iglesia de Ntra.Sra. de la Asunción

LA IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA ASUNCIÓN

El 26 de marzo de 1322 el rey Jaime II ordenó que se señalara un solar para construir una iglesia en Benissahat. El solar era propiedad de Façan Dehuy y lindaba con la calle pública y la acequia. El 21 de abril de 1322 el rector Muntaner, acompañado del arcediano de Tortosa, Ramón Andréu, celebró una misa en ese solar. En 1534 los comisarios apostólicos ordenaron que el rector debía celebrar dos misas los días festivos: una en la iglesia de la Alcudia, y otra en la de Benissahat. En 1575 el representante de la Duquesa de Segorbe, Miguel Juan Belluga, tomó posesión de la Vall en la iglesia de Benissahat. En 1594 la iglesia estaba en muy mal estado y debió de reconstruirse entre 1598 y 1602. La Iglesia Parroquial de la Asunción de la Virgen María fue creada por la Bula del Papa Clemente VIII Apostólici muneris nobis licet fechada en Roma el 28 de mayo de 1602. El templo parroquial se construyó en tres etapas. La primera desde que empezaron las obras en 1636 hasta su interrupción. La segunda, desde la reanudación de las obras el 28 de febrero de 1739 hasta la traslación del Santísimo Sacramento el 9 de agosto de 1749. La tercera desde el 23 de junio de 1771 hasta después de 1808 en que se terminó la bóveda y el tejado.

Fachada de la Iglesia terminada en 1925

LA FACHADA DE LA IGLESIA

En 1924, Nicolás Ximénez Estevan, viudo de Josefa Daroqui Orenga, en cumplimiento del testamento de su esposa inició los trámites para terminar la fachada que estaba inconclusa. Bajo la dirección del arquitecto Mariano Peset, durante 1925 los canteros y los albañiles de Valencia tallaron y colocaron los bloques de piedra traídos de las canteras de la Punta. El día 10 de diciembre de 1925 se colocó la cruz en lo más alto de la fachada como fin de la obra. El lunes 14 de junio de 1926 se celebró una misa solemne por la mañana y la procesión de la Fiesta de la Fachada por la tarde siendo unos actos grandiosos y multitudinarios. La fachada fue restaurada en el año 2000.

La Coronación de la Virgen de Castelló (1859)

EL PATRIMONIO ARTÍSTICO DE LA IGLESIA

Del siglo XVIII se encuentra en la Capilla del Sagrario un zócalo de cerámica valenciana barroca y en la cúpula de la nave central los frescos de las pechinas de José Vergara Ximeno. De principios del siglo XIX son los frescos de las bóvedas de la nave, obra de Joaquín Oliet Cruella: Natividad, Epifanía, Presentación y Huida a Egipto. En 1859 el Conde de Ripalda pagó 4000 reales al pintor Vicente Castelló Amat por pintar el medallón del techo del Altar Mayor, la Coronación de la Virgen y los cuadros situados en el crucero: Anunciación y Visitación. En 1954 el pintor local Francisco Paula decoró la Capilla del Sagrario con frescos de motivos locales.

Campanario de la Asunción

EL CAMPANARIO DE LA ASUNCIÓN

En 1736 comenzaron las obras del Campanario de la Asunción trazado por el maestro de obras Jacinto Agustí, natural de Carlet y casado con Teresa Castelló. El proyecto de Agustí lo remataron sus hijos Jacinto y Vicente. El 30 de abril de 1791 se terminó de construir el campanario y fue restaurado para celebrar su segundo centenario en 1991. Tiene 44 metros de altura y su forma es un prisma de planta cuadrada que cambia a octogonal. En el cuarto nivel se encuentran las 7 campanas.

La Casa Palacio del Conde de Ripalda

LA CASA PALACIO DEL CONDE DE RIPALDA

Delante de la Iglesia de la Asunción se encuentra la casa palacio del Conde de Ripalda. Fue construida en el Siglo XVIII entre los años 1768 y 1782 por José Vicente Ramón de Sentís y Cascajares, Primer Barón de Tamarit, quien se casó en 1782 con María Ramona Ripalda y Vidarte, IV Condesa de Ripalda. En el siglo XIX era propiedad de José Joaquín Agulló y Ramón de Sentís, VI Conde de Ripalda, y su esposa Josefa Inés Paulín de la Peña. Su hija María Dolores Agulló Paulín, VII Condesa de Ripalda, vendió la casa en 1895 a Isidro Escrig. En 1897, Isidro vendió la parte izquierda a Mariana Almela. Después pasó a manos de Joaquín Tur, de quién la heredó su hijo Joaquinet de Barrac, quien la vendió a los propietarios actuales.

La parte central acabó siendo propiedad de José Vicente Sanz Arnau, quien la vendió a un familiar suyo, Pascual Arnau Mangriñan, de quién la heredó su hijo Francisco Arnau Sanz, casado con Jesusa María Beltrán Ramón, natural de Quartell, que tuvieron dos hijos Paco y Fernando. Y la parte derecha fue propiedad de Teresa Arnau Mangriñan, hermana de Pascual, casada con Jaime Momplet Miravet, que no tuvieron hijos. Francisco Arnau Sanz falleció entre el 9 y el 11 de noviembre de 1938 durante la ofensiva republicana en el frente de Nules. Finalmente, después de la muerte de su hermano Paco en 1977, la parte central y la parte derecha las heredó Fernando Arnau Beltrán casado con Rosa Flich de Nules, pasando tras su fallecimiento a ser propiedad de sus tres hijos.

Casa del Paeller (Detalle de un cuadro de Pascual Tormo Arnau)

LA CASA DEL PAELLER

La casa de la Plaza Asunción número 8 pertenecía a Gumersinda Fenollosa Bonet, casada con Francisco Beltrán Abad. Limitaba por la derecha entrando con la casa de Manuel Pallardó, por la izquierda con la de los herederos de Francisco Paula y por detrás con la de Enrique Moya. El 3 de julio de 1924 la vendieron a Antonio Lluch Arnau “El Paeller”, casado con Concha Pallardó Roig.
Antonio Lluch Arnau era herrero y montó su taller en la parte interior de la vivienda. Se dedicaba a la forja del hierro para aperos de labranza que alquilaba a los agricultores. También era propietario de la conocida “Viña del Paeller” que estaba situada en la partida de la Sorra y producía una excelente uva de mesa de la variedad Moscatel. La casa la heredó su hija menor Victoria Lluch Pallardó, casada con Fernando Nebot Nebot, quienes vivieron allí desde 1983 hasta que fallecieron en 2019.

La Casa solariega de Corbín

LA CASA SOLARIEGA DE CORBÍN

En 1858 Vicente Ramón García Esbrí, jefe Local del Partido Liberal, se casó con Encarnación Borgoñón Gil y fijaron su domicilio en la casa solariega de la Plaza de la Asunción núm. 13. Nacido en 1832 fue abogado y hombre ilustre de la Vall. Su hija, Consuelo García Borgoñón, se casó en abril de 1899 con Ricardo Corbín Martín (1873-1946). Ricardo había nacido en Torrijas (Teruel) y cursó sus estudios de licenciatura en la Facultad de Derecho de Valencia entre 1890 y 1896. También fue jefe local del Partido Liberal. En 1923 presidió el primer consistorio provisional del Directorio Militar de Primo de Rivera. La hija de Ricardo Corbín, Consuelo Corbín García, se casó con Arcadio García París, abogado y juez municipal. Arcadio fue concejal del Ayuntamiento en 1924 y también fue jefe del Partido Liberal en tiempos de la República. La casa solariega la heredó su hijo, el hacendado Demetrio García Corbín, propietario de la Pedrera de la Sorra, cantera que estuvo en funcionamiento hasta bien entrados los años 80 del siglo XX.

El Colegio de la Asunción construido sobre la Bassa dels Ferros

LA BASSA DELS FERROS (actualmente el Colegio Público de la Asunción)

La Acequia de Sant Josep atravesaba la Plaza de la Asunción de oeste a este y desembocaba en una gran balsa de riego que fue construida en 1513. La balsa se llamaba Safareig de Zeneta o Barcatelaestina (balsa de los pórticos). En 1897 se colocó una verja de protección y desde entonces fue conocida como La Bassa dels Ferros. Recogía el agua de la Font de Sant Josep que llegaba durante la noche a través de la acequia, lo que permitía al día siguiente el riego de las huertas de las alquerías de Benissahat, Zeneta y Benigasló (tanda de la bassa). El agua salía de la balsa por el lavadero llamado El Eixidor y llegaba al Molino de Pascualet y el Molino de Marco.

La Bassa del Ferros antiguamente

Después de la Guerra Civil, la Bassa dels Ferros sirvió como campo de concentración provisional, donde los militares de Ejército Republicano fueron detenidos. Desde principios del siglo XX el consistorio quería eliminar la balsa por ser un foco pestilente y potencialmente infeccioso, ya que allí se vertían las aguas sucias que acumulaba la acequia durante su trayecto a lo largo de todo el casco urbano. En 1956 se redactó el proyecto para su inutilización y a finales de la década de los 50 se construyó el Colegio Público de la Asunción en su mismo emplazamiento. La escuela fue inaugurada el 18 de Julio de 1963 y el fondo de la balsa quedó como el patio de recreo de los alumnos.

Interior de la Cisterna de la Plaza de la Asunción

LA CISTERNA DE LA PLAZA DE LA ASUNCIÓN

En medio la parte oriental de la Plaza de la Asunción hay un pozo que en realidad es la boca de entrada de una cisterna. Debido al aumento de la población en el siglo XVII después de la expulsión de los moriscos en 1609, se canalizó el agua de la Fuente del Anoueret en 1671. Posteriormente se construyó una gran cisterna en 1679 para almacenar el agua y abastecer de agua potable al Poble de Baix. Está construida con cuatro gruesos muros de mampostería, recubiertos en su cara interior por un mortero hidráulico impermeable de color rojizo. La cubre una bóveda de cañón sobre arcos fajones de piedra caliza. El agua se extraía a través de una fuente situada en la cara exterior de la cisterna, a la que se accedía bajando una empinada escalera. En 1897 se cerró la escalera y se abrió el pozo. La cisterna se selló definitivamente en los años 50 del Siglo XX por el riesgo de contaminación del agua debido a la construcción de la red de alcantarillado.

La Torre de Benissahat

LA TORRE DE BENISSAHAT

Desde la Plaza de la Asunción se puede contemplar la Torre de Benissahat del siglo XII. Se trata de la torre defensiva de la antigua alquería de Benissahat y tiene forma de L, con una planta baja y dos alturas, así como una terraza inclinada rematada en teja. En su construcción se empleó mampostería y ladrillo. En la última planta hay un gran hueco abierto rematado por un arco. La torre aparece citada en el Llibre del Repartiment donde se dice que fue donada por el rey Jaime I a Rodrigo Despedriz y su esposa Anglesia el 1 de octubre de 1248. En 2022 ha sido adquirida por el Ayuntamiento con objeto de crear un Centro de Interpretación de la historia de la localidad.


BIBLIOGRAFÍA

FALCÓ FUERTES, Vicente (1999), Memorias de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Vall de Uxó, Associació Arqueològica de la Vall d’Uixó.
FALCÓ FUERTES, Vicente (2013), Notas y documentos para la Historia de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Vall de Uxó, ORLEYL Número 10, Revista de la Associació Arqueològica de la Vall d’Uixó.
FALCÓ FUERTES, Vicente (2019), Casas Palacio y Linajes Nobles de La Vall d’Uixó, Associaciò Arqueològica de La Vall d’Uixó.
FALCÓ FUERTES, Vicente; FALCÓ SEGARRA, Rosario; FALCÓ ORENGA, Faustino; DE LA RUBIA ROMERO, Juan (2001), Iglesia Parroquial Ntra. Sra. de la Asunción, Parroquia de Ntra. Sra. De la Asunción.
FUERTES PALASÍ, Juan Fco. (2020), Vall de Uxó S.XX La Restauración - Entre obreros y caciques, Volumen 1 de 1900 a 1912, Simuria.
FUERTES PALASÍ, Juan Fco. (2021), Vall de Uxó S.XX La Restauración – Crisis, conflictos y esperanzas, Volumen 2 de 1913 a 1923, Simuria.
FUERTES PALASÍ, Juan Fco. (2022), Vall de Uxó S.XX La Dictadura - De la renovación al fracaso. Volumen 3 de 1924 a 1930, Simuria.
PEÑARROJA TORREJÓN, Leopoldo (2013), Historia de Vall d’Uxó, Diputación de Castellón.

Publicaciones:
Assumpta (1949) Publicación del II Centenario de la Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Vall de Uxó.
Libro de Fiestas del II Centenario del Campanar (1991).
Assumpta Porta Coeli (2002), Associació Cultural “Jacinto Agustí”.
Libro de Fiestas de los 225 años del Campanar (2016).
25 Anys dels 200 anys del Campanar (2017), Associació Cultural “Jacinto Agustí”.
Paneles informativos CAMÍ DE L’AIGUA, Ajuntament de La Vall d’Uixó

Páginas de Internet consultadas:

45. ELS SANTS DE LA PEDRA Y LA HISTORIA DE FRANCISCO VALLS (LA VALL D’UIXÓ)

 

Capilla de los Santos de la Piedra

“Nos encontramos ante un peiró o capilla levantada en una pilastra de piedras bajo la advocación de San Abdón y San Senén, santos cuyo martirio se encuentra representado en unos azulejos de factura popular y protegidos por una hornacina. Junto a ellos encontramos unos baldosines conmemorativos del suceso acaecido en 1938, no en 1937 como por error reza el azulejo, en el cual se perdió el niño Francisco Valls Abad, vecino de la Vall.

Los santos Abdón y Senén, mártires de origen persa fallecidos en Roma hacia el 250 de nuestra Era, han sido tradicionalmente considerados como los abogados contra el pedrisco, de ahí su apelativo de Sants de la Pedra. El peiró fue construido probablemente en el siglo XIX, en lo alto de Penyalva hacia el norte de la población por los vecinos de la Vall con objeto de librarse de las tormentas de pedrisco que por norma general se forman en esa dirección hacia el interior de la sierra, y que con frecuencia en su camino hacia el mar arrasaban las cosechas produciendo graves perjuicios a un pueblo que vivía exclusivamente de la agricultura.

Azulejo con los Santos de la Piedra

Pero el verdadero hecho, llamémosle anecdótico, que causa curiosidad a todo visitante del lugar, es la mencionada aventura corrida por Francisco Valls, más conocido en la población como Paco el Anouero, quien a la tierna edad de dos años y medio anduvo perdido por estos montes en plena Guerra Civil, siendo hallado con vida después de vagar por el lugar durante dos días con sus noches. Por aquella época el ejército franquista se encontraba a las puertas de Castellón y las incursiones aéreas sobre la retaguardia republicana se hacían cada vez más frecuentes.

El 31 de mayo de 1938 a las 9 horas, Vall de Uxó recibía el primer bombardeo de la aviación nacionalista causando siete muertos y numerosos heridos. El 4 de junio a las 7,30 se repetía el segundo, provocando numerosas destrucciones, también con muertos y heridos. La gente, nerviosa y asustada, huía fuera de la población, refugiándose bajo los algarrobos, en las cuevas o en las alquerías del término. Al día siguiente la familia de Paco hizo lo propio y decidió marchar hacia la zona de Penyalva con lo indispensable para pasar unos días: un poco de comida, el mulo y unas mantas. En un punto del camino los abuelos decidieron separarse del grupo, llevándose consigo al pequeño y quedando su madre al cuidado de su otro hijo, de unos pocos días de edad, con el resto de los parientes (el padre - Francisco Valls Serrano - se encontraba movilizado en el frente).

La montaña de Penyalva con los Santos de la Piedra en el vértice de la izquierda

Llegados los abuelos al Pla de Cipote, en las inmediaciones dels Sants de la Pedra, Paco se puso a jugar con otros niños de diversas familias que se encontraban en la misma situación. En aquel momento el ruido de los motores de la aviación que se acercaba sembró la confusión entre todos los que allí se encontraban, huyendo despavoridos en desbandada. Unos instantes después, cuando volvió la tranquilidad y se reunieron los diversos grupos familiares, los abuelos se percataron de que el niño había desaparecido. Comenzó entonces la precipitada búsqueda por las inmediaciones sin que ésta diera ningún fruto. Los abuelos consideraron prudente no comunicar la terrible pérdida a su madre y, desesperados, continuaron buscando al pequeño por la zona, pero transcurrido todo un día sin obtener resultado alguno, y sólo entonces, decidieron informar del dramático suceso al resto de la familia. En este punto, todos volvieron con rapidez hacia la Vall para organizar desde allí, con la ayuda de algunos voluntarios, la urgente búsqueda por el término.

El Coll de Aigualit

Mientras esto pasaba, los refugiados de un grupo de casitas ubicadas en el Coll de Aigualit, ajenos hasta entonces a este suceso, habían estado escuchando lamentos de un niño durante la noche, pero estos no le dieron más importancia, pensando que los llantos provendrían de alguno de los grupos instalados precariamente por la zona. De esta forma transcurrió el segundo día, y el pequeño Paco continuaba perdido por las montañas sin comida ni bebida. “No obstante, durante la segunda noche, los gemidos volvieron a producirse; el niño repetía sin parar “¡agüelita, agüelita!”, de manera que con las primeras luces del día 7 de junio, una reducida cuadrilla de personas partieron desde aquellas alquerías cercanas para comprobar desde donde salían los llantos. La expedición, guiada por los incesantes quejidos, no tardó mucho en hallar al pequeño, quien fue encontrado en un lamentable estado, prácticamente desnudo y cubierto de magulladuras con sangre reseca, pero con vida.

Una vez a salvo en las casitas del collado, fue vestido y alimentado con unas sopas que evidentemente devoró para, a continuación, quedarse dormido, rendido por el agotamiento. Prontamente fue reconocido por otro niño (Enrique Diago): “¡eixe es Paquito, el de la bicicleta!”. De inmediato se dio aviso a la familia y, cuando en brazos de su abuelo, una vez ya en el pueblo, se reunieron todos de nuevo, una exclamación generalizada surgió de entre sus parientes: “¡l’agüelo s’enganyat, eixe xiquet no es el nostre!”. Era tal el estado de Paquito que ni su propia familia lo reconocía. Pero pasados los primeros instantes de desconcierto, la impresión se tornó pronto en un espectáculo emocionante y conmovedor que el lector puede imaginar.

Azulejo conmemorativo del evento

Una vez transcurridos los trágicos episodios de la guerra, la familia encargó en la población de Onda la fabricación de unos azulejos con la imagen del pequeño Paco portando su famoso triciclo, copiada de una fotografía posterior a estos sucesos. Pedidos los permisos correspondientes a las autoridades, estas consintieron en colocar los baldosines en el hito dels Sants de la Pedra. Allí, como acción de gracias, se celebró una misa, haciendo acto de presencia además de toda la familia, amigos, curiosos y, como no podía ser de otra manera en nuestra tierra ante un acontecimiento con final feliz, una representación de músicos que pusieron la nota festiva al acto conmemorativo”. (todos los párrafos Fuertes, 2004, pag. 131 – 133)

Ruinas de la Caseta del Matalaper

Vicenta Abad Orenga de 28 años vivía en la Calle Médico Badal. Su marido Francisco Valls Serrano “Paco l’Anouero” se encontraba movilizado en el frente. Vicenteta tenía un hijo, Francisco Valls Abad (Paquito) nacido el 29 de octubre de 1935, de dos años y 7 meses, y acababa de dar a luz a su segundo hijo, Manuel, el día 31 de mayo de 1938. El día 5 de junio Vicenteta y sus hermanas, Rosario y Carmen, se dirigieron a la Caseta del Catxapo. Llegaron sus suegros (los abuelos paternos de Paquito), quienes iban hacia la Caseta de Antonio “el Esquilador” o la Caseta del Matalaper. Paquito insistió en acompañar a sus abuelos y llegaron al Pla de Cipote. Paquito reconoció a dos niños mayores que él, Antonio y Magín, que eran vecinos suyos de la Calle Médico Badal. Se pusieron a jugar y bajaron a un escondite que tenían en un bancal. Antonio era hijo de Magín el Matalaper.

Vista de la Vall d'Uixó desde los Santos de la Piedra

Los bombardeos documentados sobre La Vall d’Uixó fueron los días 31 de mayo con siete víctimas mortales, 4 de junio con dos víctimas y 6 de junio con cinco víctimas. En total 14 víctimas mortales. Los aviones eran Dornier 17 del grupo A-88 de la Legión Cóndor alemana y descargaron en total unas 50 bombas de 250 kg. Es posible que algún avión hiciera una pasada el 5 de junio, causando la desbandada de los amiguitos y la desorientación del niño. Después de la pasada del avión, Paquito se dirigió hacia el oeste, por debajo de los Cingles de Tido y de la Penya Martinez, llegando al Barranco de Aigualit. En el Collado de Aigualit había tres casetas en aquella época: la de Rosca, Sabata y Parisido. Algunos de los propietarios, el Tio Talamantes y el Tio Sabata, escucharon los gritos del niño y lo encontraron al tercer día (7 de junio). Lo llevaron a la caseta de Rosca. El niño estaba en un lamentable estado, prácticamente desnudo y cubierto de magulladuras con sangre reseca. Una vez a salvo, fue vestido y alimentado con unas sopas. Prontamente fue reconocido por el niño Enrique Diago: “¡Ixe es Paquito, el de la bicicleta!

Paquito "el de la bicicleta"
Llegaron a la conclusión que Paquito era nieto del Tío Sento el Tolo (padre de Vicenteta y abuelo materno de Paquito), quien estaba refugiado en el Coll de Aigualit, por la vertiente de Alfondeguilla y lo avisaron. El tío Tolo llegó, cogió a Paquito y se lo llevó donde estaba su madre. Como iba con su otro abuelo y vestido con otras ropas, su madre no lo reconoció al principio. “¡l’agüelo s’enganyat, eixe xiquet no es el nostre!”. Después de la Guerra, la familia encargó en Onda la fabricación de 2 azulejos con la imagen del pequeño Paco y su triciclo, copiada de una fotografía posterior, para colocarlos en el hito dels Sants de la Pedra. Allí se celebró una misa, haciendo acto de presencia además de toda la familia, amigos, curiosos y la banda de música. Era el día de la boda de Amado Segarra Portalés y Rosario Segarra Arzo (la Suria), el 2 de junio de 1952. Paquito tenía 16 años.

Refugio de la Guerra Civil en Quart de les Valls

Finalmente, tras el empuje de las tropas nacionales hacia Vall de Uxó en junio de 1938, la familia de Paquito fue evacuada a Quart de les Valls, tal como él mismo relató durante la entrevista. Efectivamente, Quart de les Valls fue un pueblo receptor de refugiados y evacuados al estar situado en una zona considerada no estratégica. Según relata, su abuelo conocía a Bautista Pérez Chordá y fueron a vivir a su casa, sita en la Calle Valencia 18 de Quart de les Valls. Al acabar la guerra, Bautista Pérez Chordá fue el primer alcalde del régimen franquista. En Quart de les Valls, Paquito solía esconderse en un refugio cuando sonaban las alarmas debido a algún ataque aéreo. Era el refugio privado de la Calle Valencia 18 propiedad de la familia Pérez Llueca con capacidad para 25 personas y 3 bocas de acceso. Consistía en una sala pequeña con acceso directo por una escalera. En Quart de les Valls se ha recuperado uno de los varios refugios que hubo en la localidad. Fue construido entre finales del año 1936 y principios de 1937 con el objetivo de defender a la población de los bombardeos franquistas. Tiene una tipología llamada “de mina” y una superficie de 50,52 m2. Contaba con 4 bocas de entrada, 2 públicas y 2 privadas.

BIBLIOGRAFÍA

Entrevista personal con Francisco Valls Abad.
FONT, Josep (2019), Els camins de l’aigua a la Vall d’Uixó. Centre d’Estudis Vallers.
FUERTES, Juan (2004), El Término Municipal de Vall de Uxó – El patrimonio rural no catalogado, Associació Arqueològica de La Vall d’Uixó.
GARCÉS, Vicent (2020), Una Carpeta de Cartró Blau, Trencatimons Editors.
MARTÍ, Joaquín (2017), Montañas de Vall de Uxó 167 picos con nombre y apellidos, Edición de Autor.
NAVARRO, Nel.lo (2011), Francisco Valls Abad, el xiquet que es va perdre als Sants de la Pedra, La Rodalia el periòdic de la Plana Baixa, 28 de març de 2011.
SEVILLÀ, José y BOSÓ, Estel (2018), Refugiats de la Plana Baixa a Quart de les Valls, Revista Orleyl Número 15 Any 2018, Associació Arqueològica de la Vall d’Uixó.

64. SENDERISMO EN EL CASTELL D’UIXÓ (LA VALL D’UIXÓ)

   El domingo 20 de diciembre de 2020 se ha celebrado una excursión senderista organizada por la  SOCIETAT D’AMICS DE LA SERRA ESPADÁ  (SASE...