martes, 16 de mayo de 2023

32. LA BASSA DELS FERROS (LA VALL D’UIXÓ)

 

La Bassa dels Ferros

La Bassa dels Ferros, también conocida como El Safareig de Zeneta, o simplemente La Bassa, fue una balsa de riego que estaba situada en la Plaza de la Asunción de La Vall d’Uixó. Se ubicaba al lado de la fachada este de la Iglesia de la Asunción, y cerca de la cara sur de la Torre de Benissahat. La balsa recogía las aguas que le llegaban a través de la Acequia Madre provenientes de la Fuente de San José durante la noche, y de este modo se podían regar las huertas de las antiguas alquerías de Benissahat, Zeneta y Benisgasló, que acabaron formando el Lloc de Baix o Poble de Baix de La Vall d’Uixó. La fecha de su construcción está documentada en 1513 en época musulmana, anterior a la llegada de los repobladores cristianos a La Vall d’Uixó en 1609. Veamos algunas citas de autores que han escrito sobre la balsa, su utilización y su final.

La Bassa dels Ferros frente a la Iglesia de la Asunción

“La Bassa Gran, dita dels Ferros. Nací hacia 1513 y supongo que sin demasiada expectación. El lugar lo eligió el duque de Segorbe, Enrique el segundo, porque quería hacerse un huerto y unos estudios para poder pasar temporadas de traquilidad, alejado de los problemas que le estaba presentando la ciudad cabeza de su territorio. Decían que, donde yo estoy, antes había un campo de lino que compró el Senyor Duque a un mudéjar llamado Zambuig, y donde trabajó otro musulmán que llegó a más de 115 años llamado Miguel Jautí”. (Talamantes, 2003, pag.52)

La Bassa dels Ferros y la Plaza de la Asunción

“En el periodo mudéjar (1238-1609), para el cultivo de la huerta se siguió utilizando el agua de la Fuente, repartida en dos turnos, el de la Balsa y el de la Acequia. Comprendía la huerta todas las tierras hasta más abajo de Benigasló y la Partida de Quistels. En el periodo foral (1609-1707) la distribución de las aguas es la misma que en actualidad: durante la noche el agua de la Fuente va por la Acequia a la Balsa, y al día siguiente se riega en dos filas, la que sale de la Balsa y la de la Fuente. Consecuencia de esta distribución es dividir la huerta en dos partes, la que se riega con agua de la Fuente, llamada “rech de dalt”, y la que riega con agua de la Balsa llamada “rech de baix” y para distribuir el agua de cada riego estaba como ahora el acequiero”. (García, 1929, pag. 85 y 113)

La Bassa dels Ferros vacía

La Bassa dels Ferros, que probablemente algunos moriscos denominaban Barcatelaestina – balsa de los pórticos – y otros el Safareig, recogía de noche el agua de la Font de Sant Josep, conducida a través de la Acequia Madre, lo que permitía el riego desde la madrugada de la huerta de Benissahat, Zeneta y Benigasló (tanda de la bassa). De acuerdo con aquellas antiguas normas, los Llocs de Dalt (Alcudia, Benigafull y Ceneja) regaban de la “tanda de la Font”, la que de día bajaba de La Font de Sant Josep; y los Llocs de Baix (Benissahat, Zeneta y Benigasló), de la “tanda de la bassa o tanda del safareig”, del agua que desde la misma Fuente se hacía llegar de noche a la Bassa dels Ferros o Bassa de Zeneta”. (Peñarroja, 2013, pag. 139 y 241)

Vista desde el campanario

Barcazeneta es la alberca de Zeneta, la balsa de Zeneta, es decir, la popular Bassa dels Ferros de época moderna, donde, según las costumbres de riego medievales, se acumulaba de noche el agua de la Font de Sant Josep, de la que regaban los tres Llocs de Baix: Zeneta, Beniçaat y Benigasló. No es extraño que la balsa que los moriscos llamaban también el Safareig, se llame de Zeneta, porque los límites entre la alquería de Zeneta (con el centro de referencia de la Plaça de les Forques) y de Beniçaat (cuyo eje era la Plaza de la Iglesia de Ntra Sra de la Asunción), no eran contundentes, de manera que la balsa venía a marcar el límite de los dos poblados. Y es probable que, Barcatelaestina, no sea más que el nombre alterno de la misma partida, la que rodeaba la balsa. El árabe “astuwana” es columna, pórtico, y recuerda probablemente las columnas o arcadas que rodearían en época medieval y morisca, como más tarde els ferros, la vieja balsa de riego.” (Peñarroja, 2004, pag.37)

Jóvenes posando en la verja

La Bassa del Ferros tenía forma cuadrada. Las dos caras que daban a la plaza las vallaban una verja de hierro en toda su línea. De ahí su nombre. Se plantaba la verja sobre un murete de mampostería de unos 50 cm de altura, con remates de piedra sillería. Apoyados en dichos remates unas pilastras de hierro colado le servían de sujeción con mucha prestancia”. (Gregori,1985)

“La famosa verja de hierro que dio nombre a la “Bassa dels Ferros” fue instalada en marzo de 1897, proyectada por quien sería el primer regidor socialista, Joaquín Fenollosa, y construida por Enrique Cruzado Tárrega, que también ocuparía el cargo de concejal republicano durante los primeros años del siglo”. (Fuertes, 2020, pag.22)

Navegando en la Bassa

“Esta fotografía nos muestra uno de los recuerdos que más ha perdurado entre los valleros y valleras que vivieron las fiestas del II Centenario de la Asunción. Por unos días fue posible navegar por la Bassa dels Ferros, situada donde ahora se encuentra la escuela de la Asunción. Con tal de hacerla apta para la navegación se limpió el agua y se trajeron unas barquitas. En la imagen vemos, de izquierda a derecha, Tere Estrems, Amparo Orenga y Elvira Nabás. Año 1949.” (Navarro, Font, Llombart y Fuertes, 2021, pag.160)

“En el artículo “El Campanario” de la revista Assumpta de 1949, Francisco Fuertes hace una evocación emocionada de la balsa en el artículo “Recuerdos”: La balsa nos brindaba encantos indescriptibles, los pixavís, la espuma del agua que entraba por su plano inclinado; la salida para el riego por el Eixidor, la limpieza, que entonces se hacía con más frecuencia que ahora, y… alguna caída al agua, más o menos desgraciada y aparatosa. Es de advertir que en aquel entonces no tenía verja ni pared alguna. Solamente una estrecha acequia con abundante broza”. (Font, 2019, pag.283)

Navegando en la Bassa

“Se resolverá también un problema que tanto atenta contra la salud pública, al desaparecer la balsa instalada junto a la Parroquia de la Asunción – dando cabida a una reforma de urbanización y embellecimiento de la ciudad – verdadero foco infeccioso, ya que en las épocas estivales entran en descomposición los fangos, que tan poco dice en favor de nuestro grado de cultura e higiene”. (Escuela de Aprendices núm. 79, 1947, pag.36)

“Pero, regresando a 1956, no tan favorable pareció mostrarse buena parte de la ciudadanía ante el proyecto redactado en aquel mismo año para el cegamiento de la Balsa de la Asunción y la construcción en su lugar de un grupo escolar. Las críticas al respecto de muchos vecinos que veían en la balsa un símbolo muy apreciado fueron acalladas con la excusa, bien cierta desde luego, de que la balsa constituían un foco pestilente y potencialmente infeccioso, habida cuenta de que allí iban a parar las aguas sucias que se vertían a la acequia durante su trayecto a lo largo de todo el casco urbano.” (Fuertes,2018, pag.44)

Los tres cipreses reflejados en la balsa

18 de Julio de 1963. Con motivo de la construcción del Grupo Escolar Nuestra Señora de la Asunción inaugurado en esta fecha, desaparece la tradicional balsa de agua para el riego existente en el interior de la población” (Gaja,1964,pag.169)

“Después seguía por la Calle de Benissahat hasta llegar a La Bassa dels Ferros, que era una alberca de grandes dimensiones donde se almacenaban los excedentes por las noches y se daba riego a las huertas por el día. Esta balsa se construyó en época árabe y fue soterrada en 1963. En su lugar se edificó el grupo escolar Nuestra Señora de la Asunción, junto a la iglesia homónima. (Hermosilla y Antequera, 2019, pag. 56)

La Balsa y la Iglesia

“La Acequia de Sant Josep atravesaba la Plaza de la Asunción hasta desembocar en una gran balsa de riego situada donde está actualmente la escuela. En el solar que actualmente ocupa la escuela, estuvo hasta finales de la década de 1950, la conocida como Bassa dels Ferros, una gran balsa, seguramente de origen andalusí que recogía el agua de La Font de Sant Josep y abastecía de agua de riego a la huerta del Poble de Baix, además de accionar varios molinos. Esta balsa, que fue demolida a finales de la década de 1950, era conocida desde 1897 como Bassa dels Ferros por una verja de hierro forjado que se colocó ese año, pero anteriormente era conocida como Safareig de Zeneta o simplemente La Bassa. Terminada la Guerra Civil la Balsa se vació y se instaló allí un campo de concentración provisional del ejército franquista. Centenares de militares del ejército de la II República Española fueron internados en este campo en pésimas condiciones”. (Ajuntament, 2020)

Piedras de la barandilla de la Balsa


En la Plaza Villamargo de La Vall d’Uixó, hay un muro que divide el espacio en dos partes. Sobre dicho muro todavía se pueden contemplar las piedras que estaban colocadas encima de la barandilla de la Balsa, y que todavía conservan los agujeros en los que iba anclada la verja de hierro.

BIBLIOGRAFÍA

AJUNTAMENT DE LA VALL D’UIXÓ (2020), Paneles informativos El Camí del Aigua.- La Vall d’Uixó. Disponible en: https://turismolavallduixo.es/hacer/cami-de-laigua/
ESCUELA DE APRENDICES, SEGARRA, Nº 79 – 1º DICIEMBRE 1947, Mejora y ampliación de los riegos de las huertas de Vall de Uxó.
FONT, Josep (2019), Els camins de l’aigua a la Vall d’Uixó. Centre d’Estudis Vallers.
FUERTES, Juan (2018), Los años dorados, los años de purpurina, el Vall de Uxó de los sesenta. Divalentis.
FUERTES, Juan (2020), Vall de Uxó S.XX La Restauración (1) de 1900 a 1912.Simuria.
GAJA, Esteban (1964), 25 Años de Paz en Vall de Uxó. Exmo. Ayto. de Vall de Uxó.
GARCÍA, Honorio (1962), Notas para la Historia de Vall de Uxó (escritas en 1929) Excmo. Ayuntamiento e Instituto Laboral de Vall de Uxó.
GREGORI, Vicente (1985), Vall de Uxó, Antaño – Estampas en el Recuerdo.
HERMOSILLA, Jorje y ANTEQUERA, Miguel,(2019) Desarrollo y crisis del regadío histórico de la Vall d’Uixó: el patrimonio hidráulico de referencia, Aigualit Número 16 Any 2018-19, Revista del Centre d’Estudis Vallers.
NAVARRO, Manuel; FONT, Josep; LLOMBART, Conxa y FUERTES, Juan (2021), Imatges entre dos segles, Trencatimons.
PEÑARROJA, Leopoldo (2004), Vells noms de lloc de la Vall, Aigualit Número 9 Any 2004, Revista del Centre d’Estudis Vallers.
PEÑARROJA, Leopoldo (2013), Historia de Vall d’Uxó, Diputación de Castellón.
TALAMANTES, Vicent (2003), La Bassa Gran, dita dels Ferros, Festes Patronals Sant Vicent Ferrer 2003.

31. LA TORRE DE LA TORRASSA (LA VALL D’UIXÓ)

La Torre de la Torrassa con el aljibe

La Torre de la Torrassa es una torre de uso defensivo y de vigilancia de origen musulmán del siglo XII. Está catalogada como Bien de Interés Cultural con fecha 21 de julio de 2008. La Torre da nombre a la Partida de la Torrassa y al cerro llamado El Colmo de la Torrassa (242 m), donde se encuentra un yacimiento de la Edad del Hierro y también un sistema defensivo de la Línea XYZ republicana de la Guerra Civil, compuesto de un observatorio, tres nidos de ametralladoras y trincheras que hacen de esta montaña una fortaleza.

La Torre de la Torrassa está situada en la ladera sur del Colmo de la Torrassa


La Partida de la Torrassa está situada al este de La Vall d’Uixó, en dirección a La Vilavella y Nules. La Torre está ubicada en la ladera sur del Colmo de la Torrassa, a unos 90 m de altitud, en una situación estratégica sobre el cruce de caminos, que en la actualidad se ha convertido en la rotonda de la carretera de Vall d'Uixó hacia La Vilavella/Nules y la autovía A7. Se puede acceder a la Torre desde la rotonda de la carretera de Algar, saliendo hacia la antigua pista de karts, tomando el camino a la derecha paralelo a la carretera hacia el este y, un poco antes de llegar a la altura de la rotonda de la autovía, a la izquierda hay un camino entre bancales de naranjos que lleva directamente a la Torre. Siguiendo las marcas del sendero SL-14 se puede subir al Colmo de la Torrassa.

La Torre de la Torrassa


“La Torrassa es una partida y nombre de una antigua torre defensiva o vigía al Este del término. Es un topónimo románico derivado del latín TURREM (‘torre’) con sufijo –ACEA, referido a lo dilatado de su forma original, con valor aumentativo, es decir, la gran torre, la torre ancha. Da nombre a toda la partida colindante, donde existen, algunos ya bien estudiados, vestigios prerromanos, romanos y medievales. Puede tratarse del entorno correspondiente a una de las alquerías llamadas en bloque Les Alquerioles en el siglo XV, situadas ya más allá de Benigasló. Tenía sin duda un papel defensivo y estratégico, reforzado por el gran aljibe anejo capaz de suministrar agua suficiente a la guarnición. Quedan en pie dos de sus muros, cuya cota parece llegar a lo que fuera primer nivel de la edificación, presentando la amplia pared N una hilera de nichos de función constructiva o defensiva. La cronología apunta a una edificación bastida entre los siglos XII y XIII. (Peñarroja 2013 p.317 y 377)

Se aprecia la técnica constructiva de tapial

“Estructuralmente el conjunto de la Torrassa consta de dos bloques bien diferenciados, conectados entre sí por un conducto subterráneo. La parte más importante la constituye una estructura turriforme, conservada en pie sólo parcialmente: muros W y N, estando el resto prácticamente arrasados. La técnica constructiva empleada es el tapial, con bloques de mayor tamaño en la base, que poco a poco pasa a tierra apisonada y grava, con un espesor de unos 70 cm. El muro W alcanza unos 5 m repartidos en cuatro alturas de encofrado, mientras el N supera levemente los 4,5 m. La planta de la Torre es rectangular, ligeramente trapezoidal, ocupando una superficie de 31,6 m2, de los que 17,5 son habitables.

Aljibe adosado a la pared norte

La segunda estructura es el aljibe, adosado a la pared N de la Torre. La técnica constructiva es de mampostería trabada con fuerte mortero. El aljibe está semienterrado en el suelo y tiene planta rectangular de 9,40 m por 5,10 m con una superficie interna de 27 m2 orientada en dirección E-W. La entrada de aguas está a poniente, a favor de la pendiente, mientras que a levante se abría la abertura de acceso, con dos escalones. Justo en el lado opuesto, bajo la apertura del colector, unas losas protegen en suelo enlucido con argamasa. El techo estuvo cubierto por una bóveda de cañón, hoy destruida en parte.

Galería que conecta el aljibe con la torre mediante un arco aplanado

En el lado sur, uniendo la Torre con el Aljibe, está la tercera estructura. Se trata de una galería que conecta un pozo, un simple agujero en medio de la Torre, con un arco aplanado abierto en el aljibe. La estructura, muy precaria, cuenta con un pequeño muro acodado en protección, pero en todo caso, su simplicidad se refleja en la galería excavada en tierra, sin ningún tipo de refuerzo”. (Poles y Rovira 1991)

La ocupación de la torre se remonta al siglo XII


HISTORIA
“El material arqueológico estaba constituido por fragmentos de cerámicas barnizadas en verde claro y miel, con barniz de plomo, mezclados con bloques de tapial enlucido por ambas caras y con decoraciones incisas. La mayor parte de la cerámica hallada se integraría en el grupo de las cerámicas de cocción o cocina, con la existencia de recipientes para el almacenamiento, conservación y transporte de bienes y alimentos. De todo ello podemos concluir que, atendiendo a las formas identificadas, la ocupación de la Torre se remonta en sus inicios al siglo XII, encontrando indicios claros de su ocupación en los siglos XIV y XV, aunque existen suficientes evidencias para establecer que se sucedieron ocupaciones esporádicas hasta prácticamente nuestros días.

Desde la torre se divisa todo el litoral mediterráneo

La Torrassa pertenece a un tipo de construcción que responde a una necesidad defensiva en una época en que la conquista cristiana empezaba a suponer un peligro para los habitantes musulmanes y forma parte de una red más amplias de estructuras defensivas que incluían castillos, murallas y torres. El nombre de la Torrassa como tal, no aparece en ningún texto histórico. No obstante, pese a que la excavación arqueológica no ha clarificado del todo la cronología, podemos llegar a la conclusión de que se trata de uno de los núcleos de población o aldeas no localizadas claramente, pero enumeradas desde la época de la Reconquista. Así pues, podemos sugerir que la citada Torre de la Torrassa es uno de los llamados lugarcitos por Honori García: Care, Benalmadech o Haraturle serán seguramente las ruinas que se ven por el término, sin que podamos precisar cuáles sean de cada uno de los lugarcitos” (Poles y Rovira 1991)

Grafiti de Federo en la pared interior de la torre


LOS GRAFITIS DE FEDERO EN LA TORRASSA
“La primera noticia sobre la presencia de este signo en nuestro término fue publicada por Isabel Moraño y José María García en el año 1990 y describía 12 grabados de este tipo descubiertos en La Torrassa, nueve en la cara interna del muro Oeste de la torre y tres dentro del aljibe anexo. Nueve de los grafitos se ha hecho rascando el mortero con un objeto punzante y tres de ellos con otra herramienta más roma. Es curioso que de los nueve signos del muro oeste, los seis hechos con una punta fina parecen formar una composición, ya que están aproximadamente a las misma altura y equidistantes, separados por cinco agujeros en la pared y los tres signos grabados con un objeto de punta más gruesa están más arriba o más debajo de la línea que forman los anteriores y además, están peor hechos y uno de ellos inacabado, como si los hubiera hecho alguien imitando los anteriores”. (Cardona 2004, pag. 50)

Grafiti de Federo en la pared interior del aljibe


“Los Grafitis de Federo son una marca o inscripción en forma de “A” con una crucecita en su vértice atribuida a un pastor llamado Federo que vivió en una época un tanto incierta que parece remontarse a dos o tres siglos atrás, y que fue grabando este símbolo en múltiples construcciones antiguas de nuestra provincia y algunas comarcas de la de Teruel. Según lo observado, parece ser que dichos grabados están relacionados con el paso de los azagadores, al encontrarse siempre presentes en la proximidad de estos pasos. El segundo azagador del término, de carácter local, era el del Cordel de las Cabras que, enlazando con la Cañada Real en el Carbonaire, rodeaba por el Este la población y se dirigía hacia el término de Moncofa por el Camino Assagador Travessa, por donde el ganado transcurría hasta los pastizales del río Belcaire”. (Fuertes 2004 pag. 99 y 158)

La Pilastra del Randero

LA PILASTRA DEL RANDERO
“Se nos presenta la gran incógnita con respecto a la posibilidad de que la Acequia Madre o de San José, en épocas remotas de plena dominación musulmana, continuara hacia la zona oriental del valle en dirección a cualquiera de las pequeña alquerías diseminadas alrededor de la cercana Torre medieval de la Torrassa, por cuyo perímetro tal vez se pudo formar algún minúsculo núcleo poblacional. Esta pregunta nos surge ante la existencia del machón o pilastra ubicado en pleno cauce del Barranco del Randero y que posee unas singulares características constructivas: levantado con cantos rodados de mediano y pequeño tamaño procedentes del mismo lecho rocoso, y trabados mediante la alternancia de hiladas de piedras ligadas con capas horizontales de mortero, no llegando a penetrar el cemento en los intersticios verticales de los cantos. Hay que pensar que nos hallamos ante los restos de un antiguo acueducto que tal vez no llegó a concluirse y que conduciría el agua sobrante del valle hacia alguna propiedad”. (Fuertes 2004 pag. 94-95)


BIBLIOGRAFÍA
CARDONA, Héctor (2004), El Grafit de Federo a La Plana Baixa, Aigualit Revista del Centre d'Estudis Vallers Numero 9. Ajuntament de La Vall d'Uixó.
FUERTES, Juan (2004), El Término Municipal de Vall de Uxó – El patrimonio rural no catalogado, Associació Arqueològica de La Vall d’Uixó.
GARCÍA, Honorio (1962), Notas para la Historia de Vall de Uxó, Excmo. Ayuntamiento e Instituto Laboral de Vall de Uxó.
PEÑARROJA, Leopoldo (2013), Historia de Vall d'Uxó, Diputació de Castelló.
POLES, Adela y ROVIRA, María Luisa (1991), La Torre Medieval de la Torrassa – La Vall d’Uixó, Castelló, BAAC Llansol de Romaní Números 9-11. Disponible en: file:///C:/Users/PC/Downloads/Torre%20Torrassa%20(1).pdf

viernes, 12 de mayo de 2023

30. LA VILLA ROMANA DE LA ALQUERÍA (MONCOFA)

 

Balsas de aceite de la Villa Romana de la Alquería

"El yacimiento arqueológico de La Alquería se encuentra situado en el sur del término municipal de la población de Moncofa, casi en su límite con el término de Xilxes, concretamente en la partida de La Alquería, de la cual recibe el nombre. Nos encontramos en plena comarca de La Plana, zona en donde se desarrolló una intensa ocupación en época romana a la sombra del que fuera el importante núcleo de Sagunto, a cuyo territorio pertenecía este asentamiento. Al yacimiento se accede desde la población de Moncofa por el camino de Baix de Xilxes, situándose a la izquierda de este y a solo 70 metros del camino La Ratlla, el cual separa ambos municipios". (Oliver y Moraño 1998)

Balsa de aceite


 "Aunque solo se ha excavado intensivamente en una parcela, los restos indican que se extiende bajo los campos vecinos, por lo que desconocemos realmente las dimensiones del yacimiento. Este emplazamiento se conoce desde hace varias décadas por el Servicio de Investigaciones Arqueológicas y Prehistóricas de la Diputación de Castellón, debido a la existencia de materiales cerámicos en superficie y sillares de piedra reaprovechados en lindes, regueros y márgenes agrícolas de la zona. Además del hallazgo de una moneda atribuida a Pompeyo Magno datada ente los años 46-45 a.C.". (Albelda 2021)

Suelo de "opus spicatum" (ladrillos colocados a modo de espiga)


 "En 1997, de forma previa a una transformación agrícola en la zona y ante la previsión de que el yacimiento pudiera resultar dañado, el Ayuntamiento de Moncofa solicitó al SIAP que realizara dos sondeos arqueológicos para comprobar su estado de conservación. Los trabajos arqueológicos se desarrollaron durante el mes de octubre de 1997 y permitieron comprobar que la villa se hallaba en buen estado. Aunque tan solo se actuó sobre una pequeña parte del yacimiento, se pudieron documentar estructuras como paredes, suelos de habitaciones y tres depósitos o lacus, probablemente identificables con un sistema industrial de almacenaje y/o producción; una hipótesis reforzada por la aparición en su interior de suelos de opus spicatum (con pequeños ladrillos colocados a modo de espiga) que suelen relacionarse con estructuras para la producción y decantación de aceite". (Albelda 2021)

Balsa de aceite


"Cronológicamente, a tenor del material cerámico localizado, el asentamiento de La Alquería parece ser que está ocupado desde época republicana, tal como nos indica el as de Pompeyo Magno y las ánforas Dressel 1, hasta el siglo IV, sin que, por el momento, con la documentación que poseemos, nos sea posible precisar si dicha ocupación se desarrolló de forma continuada. Hemos podido comprobar que la mayor parte del material cerámico aparecido corresponde a formas habituales de los siglos III y IV entre las que la convivencia de ciertos tipos y la ausencia de otros, nos permite hablar de una fase del yacimiento centrada entre mediados del siglo III e inicios del siglo IV a la que creemos pertenecerían las estructuras exhumadas, sin embargo, dada la presencia del tipo Hayes 3, tampoco podemos descartar la posibilidad de que dicha fase se iniciara a finales del siglo II - principios del siglo III como continuidad de una fase alto imperial". (Oliver y Moraño 1998)

Balsas de aceite


 "Tres nuevas fases de excavación para las prácticas de campo de los alumnos de la Universitat Jaume I se llevaron a cabo entre 2007, 2008 y 2009 y se circunscribieron a los alrededores de la zona excavada diez años antes. A raíz de estos trabajos se interpretó que la parte documentada correspondería a la pars fructuaria de la villa, es decir, aquella zona de la finca destinada a la transformación y almacenaje de los productos extraidos o elaborados allí. Cronológicamente, los arqueólogos dataron el uso de la villa desde el siglo I a.C., aunque su origen podría estar en una construcción anterior de época tardorepublicana o en un posible hábitat ibérico en llanura fechables en el siglo II a.C. Por su parte, la fase final del yacimiento se fecha entre finales del siglo IV y comienzos del siglo V, siendo además uno de los pocos activos en dicha época en nuestras comarcas". (Albelda 2021)

Balsa de aceite


 "Los escasos materiales ibéricos probablemente corresponden a un hábitat indígena de llanura de características desconocidas, si bien no pudo implantarse durante el período de ocupación romana del territorio; el hallazgo de un fragmento de ánfora greco-itálica del siglo I a.C. indican una continuidad del hábitat durante dicha centuria. No sabemos si todavía en época tardo-republicana o ya a inicios del Imperio se debió instalar en este lugar una villa romana; el hallazgo de fragmentos de estucos parietales pintados indica que el asentamiento debió tener estas características, y estas pinturas sin duda pertenecían a la pars urbana de la villa, que no se ha localizado". (Járrega 2017)

Balsas de aceite


 "Las estructuras arquitectónicas documentadas corresponden a la pars fructuaria de la villa. Se ha documentado la existencia de una dependencia que fue aprovechada posteriormente para construir una serie de depósitos o lacus, cuya finalidad es indeterminada, aunque por sus dimensiones sugerimos que podría haber formado parte de un almacén. Parece improbable que haya podido formar parte de la pars urbana de la villa, aunque ello no puede descartarse. Además, es posible que el pavimento de opus spicatum que tienen los posteriores depósitos formase ya parte de esta dependencia, aunque no podemos asegurarlo. El abandono intencionado de los depósitos en el siglo IV o, como máximo, inicios del siglo V, no sabemos si corresponde al abandono definitivo del asentamiento o a una remodelación. En todo caso, no tenemos ningún indicio de una ocupación posterior". (Járrega 2017)

BIBLIOGRAFÍA

 ALBELDA, José (2021), La villa romana de l'Alqueria, Crónica de Moncofa p.10. Disponible en http://lespalafangues.blogspot.com/search?q=alqueria

 JÁRREGA, Ramón (2017). La villa romana de L'Alqueria (Moncofa, Plana Baixa, Castelló). Un establecimiento rural en el ager saguntinus. Quaderns de Prehistòria i Arqueologia de Castelló, 2017, núm. 35, p. 159-176.

 OLIVER, Arturo y MORAÑO, Isabel (1998). El yacimiento romano de l'Alqueria de Moncofa (Castellón). Quaderns de Prehistòria i Arqueologia de Castelló, 1998, núm. 19, p. 371-393.

64. SENDERISMO EN EL CASTELL D’UIXÓ (LA VALL D’UIXÓ)

   El domingo 20 de diciembre de 2020 se ha celebrado una excursión senderista organizada por la  SOCIETAT D’AMICS DE LA SERRA ESPADÁ  (SASE...